sábado, 2 de abril de 2011

UN DERBY DE LEYENDA

El derby es una larga, infinita historia, llena de emociones y miedos, tristeza y felicidad, fugas y adelantamientos. El derby es el derby, que no es poco. El derby de Milán, lo repetimos con una punta tricolor de orgullo, es el más famoso y el más rico del mundo. Y también el más ganador. Milan-Inter (o viceversa) más que River-Boca, el Superclásico de Buenos Aires. San Siro más que el Bernabeu de Madrid, más que todas las capitales del fútbol. Quien no se lo crea, que se de un paseo por las luminosas salas de trofeos.

Milan-Inter es un derby ultracentenario, leyenda de nuestro fútbol. Hoy damos un paso atrás de cincuenta años y partimos, zigzagueando por los “Fabulosos Años Sesenta”. Cuando estaban Helenio Herrera y Nereo Rocco, Rivera y Mazzola y tantos otros. La rivalidad entre el Mago y el Parón es fantástica y espectacular. El Mago provoca: “Rocco habla y habla, pero después están los hechos… donde están los hechos?”. Nereo lee y contesta: “¿Pero qué dice esta mona de Mago? No le entiendo”.

Y hacen todavía más grande el derby de Milán. Helenio empieza con sus máximas (“Quien no lo da todo, no da nada”, “Quien juega de manera individual juega para el adversario”) y gana su primer derby, después de llevar al equipo a colocarse en el lago de Como. Temporada 1960/61, Milan-Inter 0-1, gol de Picchi en el 44′ con un tiro raso desde veinte metros. Es el primer derby para muchos. Para el Mago, para Armando Picchi, para Lorenzo Buffon interista (después de 18 partidos en la portería del Milan).

El primero para Sandro Salvadore y Giuan Trapattoni rossoneros y, sobre todo, para Gianni Rivera, 17 años, el Golden Boy. Ese domingo entra en los vestuarios también Massimo Moratti, 15 años, acompañado de su padre Angelo, Presidente de la Gran Inter. Comenta en la Gazzetta: “En la puerta estaba don Helenio y daba la mano a los que entraban, el Mago les estrechaba la mano, se felicitaba, daba vigorosos golpes sobre la espalda. Después HH explota: “Aló, comandante!” y entró Angelo Moratti, todavía pálido de emoción”.

Fuertes emociones, encontradas en ambos bandos, con Milán como la capital del fútbol. Nereo Rocco llega el año siguiente y gana su primer derby. Octubre de 1961, Inter-Milan 1-3. Marcan Pivatelli, Greaves, Suarez y Conti. Los cuatro en su primer derby. Emociones a oleadas, como el mar. Primero el Milan, después el Inter. Retos-adelantamientos, como en 1965, con los rossoneri que tenían siete puntos de ventaja. En la novena jornada de la segunda parte del campeonato, el Milan es primero con 41 puntos, el Inter segundo con 38. El partido está lleno de fallos, todos se pican entre ellos, el milanista peruano Victor Benitez es expulsado, el Inter gana 5-2. Después se ponen por delante y ganan el scudetto.

Partidos que deciden, también cuando el fútbol de Milán se ofusca, clasificaciones y destinos. El derby es sobre todo un buen punto de comienzo y llegada, incluyendo a los árbitros. Es el partido más grande para los “jugadores negros”: Concetto Lo Bello (Padre de Rosario) de Siracusa lo dirige hasta en doce ocasiones. La primera en 1957, la última en 1971, siempre en un clima efervescente con penalties, puños y algunas peleas. Después destacan Luigi Agnolin con siete presencias y Pierluigi Collina con seis.

El derby ha visto a gente “saltar el foso”. Entrenadores y jugadores no necesariamente traidores o chaqueteros. Cambios, decisiones de vida o simplemente de camiseta. O traspasos equivocados, con sucesivos arrepentimientos. Leonardo (que una vez marcó dos veces al Inter), es el último hombre en el banquillo. Capítulo Presidentes, o patrón o número uno. Silvio Berlusocni (en el campo desde 1986) acaba de festejar su 25º aniverasrio rossonero.

Massimo Moratti fue elegido en abril hace 16 años, en 1995. El primer derby de Silvio fue el famoso Minaudo-Day, derrota por 1-0. Massimo debuta con una victoria: 3-1. Su Inter, guiado por Ottavio Bianchi, gana al favorito Milan de Capello. Se dice: Massimo es un predestinado, un comienzo así puede cambiar el destino de un equipo. Cambia sí, Moratti, pero de entrenador enseguida. Y llegarán muchos otros después.

Son los años del Invencible Milan y del Frustrado Inter, tanto en el campeonato como fuera. Pero después todo cambia, el viento y no solo eso. Y rompe los equilibrios y los campeonatos. El acorazado Inter gana scudettos y suma trofeos, aparte de los derbies. De manera seca y dura, con y sin Mourinho. Ahora el Milan de Allegri (su primer año) está por delante con dos puntos de ventaja. El Inter de Leonardo (primera temporada). ¿Qué cambiará? ¿Quién será el predestinado?

TRES PREGUNTAS A RIVERA Y MAZZOLA

El duelo por antonomasia del derby de Milán, el de Sandro Mazzola y Gianni Rivera, capitanes y símbolos respectivamente de Inter y Milan: en la foto estamos en 1976.

Milan-Inter: ¿Quién parte como favorito?

Rivera: “En este momento el Milan, porque está por delante en la clasificación. Es un derby que podría ser decisivo si gana el Milan porque recuperarían confianza”.

Mazzola: “Es el Inter, después de la remontada. Y esto me preocupa por la vieja regla que el favorito no gana. Es un reto decisivo solo si no gana el Inter”.

¿Como ve a Leonardo en el banquillo interista?

Rivera: “Bien. Cuando estaba en el Milan luchó por no hacer de entrenador. Lo convencieron, y acabó tercero jugando la última parte sin Nesta y sin Pato, y le echaron la culpa. Hizo bien en marcharse. Se ha ido donde lo han buscado”.

Mazzola: “Al principio era escéptico, pero viendo su comportamiento, me ha convencido. Me di cuenta que los símbolos forman parte del pasado. Leonardo fue bravo porque los milanistas le han llamado traidor, los interistas lo miraban con muchas dudas y él ha sido capaz de mantener su mente despejada. Señal de tener una gran inteligencia”.

¿Cuánto pesará la ausencia de Ibrahimovic?

Rivera: “Un equipo es grande si puede seguir sin un gran jugador, si tiene un valor colectivo que marque diferencias. Ibra es imortante, pero él solo jamás conseguirá ganar. ¿A quién quitaría del Inter? Todo el Inter”.

Mazzola: “Se sentirá un poco la falta de Ibra. El Milan se ha equivocado en el mercado de enero, tendría que haber fichado a un delantero de peso considerando esta posibilidad. De los rossoneri, quitaría a uno de los centrales. Hasta hace poco hubiera dicho Nesta, pero ahora elegiría a Thiago Silva, que ha mejorado muchísimo en los últimos tiempos. Pero aparte de los jugadores en el campo, en Milan ha vuelto la rivalidad, porque con respecto a los últimos derbies, este tiene un sabor especial. Lo veo en la cara de la gente cuando entro en un negocio… un desastre… No sé todavía donde lo veré: depende de como me despierte”.


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